La inmediatez se ha convertido en nuestra mayor virtud y nosso peor defecto.Vivimos en un mundo en el que basta un segundo para obtener cualquier respuesta, al menos si la pregunta es sencilla y superficial. “¿Cómo se llama el actor de la película aquella?”. Los dedos se deslizan por la pantalla, y si la cobertura acompaña, un par de segundos bastan para tener la respuesta. Si la conexión es inestable y en lugar de dos segundos son treinta, nos impacientamos. “Hay que ver que mal va la cobertura”.
Esta inmediatez, que parece positiva en su aspecto más superficial, es también nuestro gran defecto. Porque las preguntas complejas jamás tendrán respuestas rápidas. ¿Qué se necesita para ser feliz? Quien crea que se requiere menos que toda una vida para descubrirlo, sufrirá una importante decepción.
Este efecto lo analiza el experto en crecimiento personal Víctor Küppers en una entrevista que concede a Uri Sabat, pero aplicado a lo suyo: la superación de esas barreras que nos ponemos a nosotros mismos. Porque la vida, asegura Küppers, es para los que tienen voluntad, porque la motivación apenas nos sirve para dar el primer paso.
La fuerza de voluntad

“Una persona con voluntad llega mucho más lejos que una persona inteligente”, dice, citando a su padre, la psiquiatra Marian Rojas Estapé. Una idea similar rescata Küppers en el pódcast. Si tiene que elegir entre talento y una mentalidad imparable, prefiere esta última sin dudarlo.
Aplicado al ámbito de la felicidad, el experto recuerda que son muchas las personas que se acercan a él pidiendo un consejo definitivo, los “siete pasos para alcanzar la felicidad”, las respuestas sencillas a las preguntas complejas. Él responde “no, es una cuestión de trabajo. Es una cuestión de hábitos”.
Para él está claro, “la voluntad es más importante que la motivación”, porque la motivación “dura lo que dura, y sirve para arrancar”. Pero para llegar a la meta, lo que necesitamos es disciplina y fuerza de voluntad. Une mentalidad imparable.
Hábitos que cambian tu mundo
Uno de los grandes maestros de Víctor Küppers, como él mismo ha explicado en diferentes entrevistas y conferencias, es Stephen R. Covey, autor de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Un libro de cabecera en el mundo de la autoayuda del que Küppers ha extraído grandes lecciones. Una de las más conocidas es aquella que dice: “La vida es un 10% lo que nos sucede y un 90% cómo lo interpretamos”.
Pero incluso esa forma de interpretar el mundo, ese 90% que depende de la percepción, dirían Küppers y también Covey, depende de los hábitos. Porque no existe el ‘clic’ ni el momento ‘¡Eureka!’, en la vida real. Tenemos que trabajar nuestra mentalidad si queremos convertirla en algo imparable. Y para ello, algunos de los hábitos que debemos trabajar, según ambos expertos, son los siguientes:
Ser proactivo

“A mí me gusta la gente que es proactiva” asegura Küppers. “Hay que espabilar un poco. A mí la mentalidad que me encanta es la de ‘qué es lo que yo puedo hacer’, porque lo contrario es quejarte”.
Este es, casualmente, el primer hábito que Stephen Covey presenta en su libro. Ser proactivos, que no significa “hacer muchas cosas”, sino elegir conscientemente tu respuesta ante lo que te sucede. Porque las personas proactivas no se definen por sus circunstancias, sino por sus valores.
Empieza con un fin en mente

“Ningún viento es favorable para quien no sabe a qué puerto se dirige”, dijo el filósofo estoico Séneca. Y Víctor Küppers coincide. “Lo importante es que sepas qué es lo que quieres, porque mucha gente no sabe lo que quiere”, dice el experto en el citado pódcast.
Una vez más, este es el segundo hábito que Covey nos propone en su libro. Todo se crea dos veces. La primera vez, en nuestra mente. Y luego, en la realidad. Por tanto, el hábito está en definir nuestro propósito, nuestros valores y la vida que queremos construir, para así poder seguirla. Küppers se hace eco también del gran consejo del experto. En lugar de pintarte en un lienzo en blanco, pregúntate, ¿qué quieres que digan de ti tus hijos, tus amigos, tu familia? Convertirte en esa persona debe ser tu propósito.
Aprender a priorizar
De nada sirve saber hacia donde vamos si no somos capaces de priorizar lo importante, frente a lo urgente. Necesitamos trabajar el hábito de la gestión personal, y no solo del tiempo.
Y eso implica aprender a decir que no sin culpa, planificar según nuestros valores y dedicar tiempo a lo que previene problemas mayores, ya sean de salud, en nuestras relaciones o de planificación.