Las ocurrencias parecen tan lógicas que no las investigas y te lanzas a ponerlas en práctica para ahorrar energía y calentar la casa más rápido y con más eficiencia.

Colocar papel de aluminio o paneles reflectantes detrás de los radiadores harían en teoría que la pared se calentara menos y el aire más. Instalar radiadores ligeros de aluminio sería más eficaz que mantener los pesados de hierro. Son algunas de las propuestas que circulan. Sin embargo, cuando lo que se quiere conseguir es que los radiadores se calienten realmente más rápido y mantengan más el calor, la solución no es tan fácil.

Por qué los expertos advierten que no basta con “poner aluminio”

La gran limitación de los paneles de aluminio detrás del radiador es que, aunque reducen algo de pérdida por radiación directa hacia la pared, el calor emitido por un radiador doméstico llega mayoritariamente por convección, no por radiación. Es decir, funciona calentando el aire, empezando por el más frío que se encuentra más cerca del suelo, no por el calor que te llega directamente, como lo harían una estufa o una chimenea.

Los estudios muestran que, con esta medida, la mejora en la eficiencia energética no supera el 10% en el mejor de los casos. 

또한, 에너지 관련 주제를 다루는 전문 웹사이트인 네르지자(Nergiza)의 전문가들이 설명하듯, 벽으로 가는 열은 손실되지 않으며, 벽이 내부 벽인 경우 옆 방으로 전달되거나 라디에이터가 자체적으로 공기를 계속 가열하는 방식으로 열을 유지한다.

한편, 알루미늄 라디에이터는 더 빨리 가열되는 이점이 있지만, 열 관성(저장 능력)이 낮아 난방을 끄면 더 빨리 식는다. 또한, 알루미늄 라디에이터는 강철이나 철제 모델에 비해 압력에 대한 내구성이 낮고 움푹 들어가기 쉬우며, 구식 설치와의 호환성 문제도 있을 수 있다.

Qué otras causas suelen explicar que los radiadores calienten mal

purgar los radiadores

Los expertos coinciden en que muchas veces el problema real no es el material del radiador, sino fallos comunes en la instalación o el mantenimiento del sistema:

  • El aire atrapado dentro del circuito puede impedir que el agua caliente circule adecuadamente, haciendo que algunos radiadores tarden mucho en calentar. Purgar el sistema al inicio de la temporada (y con regularidad) es clave.
  • Si las válvulas están mal reguladas o corroídas, o hay desequilibrios entre radiadores, algunas estancias pueden tardar en calentarse o quedarse frías.  
  • La ubicación del radiador en la habitación también influye: colocar un radiador en la zona más fría mejora la distribución del calor.

Cuándo conviene un radiador de aluminio y cuándo no

Un radiador de aluminio puede ser una buena opción en ciertos contextos:

  • Espacios pequeños o medianos donde se busca calentar rápidamente con poco volumen de agua.
  • Instalaciones nuevas o reformas donde se prioriza el bajo peso, la facilidad del montaje y la rapidez de respuesta.
  • Cuando la calefacción se utiliza de forma intermitente, por ejemplo, solo en ciertas horas o días, y no se necesita mantener calor durante mucho tiempo tras apagarla.

En cambio, es peor opción si:

  • Lo que buscas es que los radiadores mantengan calor durante varias horas.
  • En viviendas mal aisladas o con temperaturas exteriores bajas prolongadas, un radiador de aluminio puede quedarse corto por su poca inercia térmica.

En estos casos, materiales como acero o hierro (con mayor masa y mayor capacidad para “guardar calor”) suelen funcionar mejor.

Qué hacer en lugar de depender de “trucos con aluminio”

Mujer limpiando el radiador

เพื่อ optimizar tu sistema de calefacción de verdad, además de purgar los radiadores, los profesionales recomiendan:

  • No colocar obstáculos delante o encima de los radiadores, como muebles, cortinas gruesas o estantes, ya que bloquean la circulación del aire caliente. La Guía Práctica de la Energía del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) incluye como recomendación general no tapar ni obstruir radiadores.
  • Limpiar bien los radiadores para que sean más eficientes y no produzcan malos olores. 
  • Mejorar el aislamiento de las ventanas y de las paredes. Puedes colocar burletes de caucho en las ventanas e instalar paneles de corcho en las paredes que dan al exterior y están orientadas al norte. 
  • Usar cortinas gruesas y poner alfombras ayuda a calentar el espacio. 
  • Controlar la presión de la caldera, que debe encontrarse entre 1 y 1,5 bares (zona verde del manómetro). Con menos presión, los radiadores no calentarán uniformemente (o nada), y el agua caliente tardará en salir o no saldrá. 

Estas medidas, la mayoría de las cuales forman parte de un buen mantenimiento y uso de los radiadores, contribuirán a un uso mucho más eficiente de los radiadores, lo que se traducirá en mayor comodidad en casa y menores sustos en las facturas.