남아메리카와 중앙아메리카의 습한 열대우림에서 기원한 안투리움 (Anthurium andraeanum)은 실내에서 가장 튼튼하고 장식적인 식물 중 하나입니다.
식물의 가장 매력적인 부분은 빨간색, 흰색 또는 분홍색으로 다채로운 스파타(꽃이 아닌 부분)들입니다. 그러나 때로는 일 년 정도 피어 있는 뒤 다시 피지 않는 경우가 있습니다. 그 원인은 무엇일까요? 전문가들이 제시하는 이유와 해결 방법을 살펴보겠습니다.
Las flores de los anturios
Antes de ver qué problemas pueden hacer que los anturios no “florezcan”, conviene entender bien su estructura.

Aunque aparentemente puedan parecer flores, las coloridas espatas de los anturios son, en realidad, unas hojas que nacen del pedúnculo y envuelven la espiga central (llamada espádice) que es donde están las flores verdaderas. Es decir, las flores del anturio son diminutas y están en esa espiga amarilla que está dentro de la hoja de color rojo, rosado o blanco.
¿Por qué esa hoja tiene ese color tan vistoso que hace que parezca una flor? La razón no es otra que proteger las verdaderas flores mientras se desarrollan, además de atraer a los polinizadores.
¿Por qué el anturio no florece?
“La planta del anturio no puede estar todo el rato floreciendo, tiene que haber pasado mínimo un periodo de descanso de unos 5 o 6 meses más o menos”, explica Jaime, experto en plantas de Huerta Forestal (@HuertaForestalDeJaime). Es decir, no puedes esperar que tu anturio siempre tenga flor. No obstante, si ya han pasado unos meses y sigue sin florecer puede que haya algún problema.
La mayoría de expertos en plantas coinciden en cinco causas principales: la maceta se le ha quedado pequeña, tiene un sustrato inadecuado, le falta abono, le falta (o tiene un exceso de) humedad o le falta luz. Veamos cada uno de ellos con más detalle:
1. Está en una maceta pequeña3>
A menudo, conservamos el anturio en la misma maceta en la que lo compramos y se le va quedando pequeña. Lo veremos porque las raíces empiezan a salir por los agujeros de drenaje.
Trasplantarla a una maceta que sea una o dos tallas más grande (no más) estimulará su crecimiento y su floración. “Se siente más a gusto en su nueva maceta, tiene más nutrientes, más espacio, etcétera”, indica Jaime.

Cé Rodríguez, experto en plantas creador de en20metros Huerto Urbano, recomienda trasplantarla cada año, eliminando las hojas o tallos muertos o dañados, quitando el cepellón de tierra para después renovarlo con sustrato nuevo y eliminando la redecilla de cultivo. Esta redecilla, aunque suelen decir que es biodegradable, a menudo no se elimina y “ahoga” a la planta.
2. Un sustrato inadecuado
Los anturios son plantas semi epífitas. “Se pueden desarrollar medio con tierra, medio con sustrato, medio con raíces aéreas”, explica Ignacio Guío, más conocido en redes como Chico Plantas. En su entorno natural, crecen entre la hojarasca de los árboles, medio sumergidos en la tierra y con las raíces un poco por encima de las hojas o de los troncos.
Si el sustrato es demasiado compacto, las raíces pueden acabar pudriéndose. Lo ideal es reproducir (en la medida de lo posible) el suelo en el que crece de forma natural. Para ello, Guío usa corteza de pino (que aporta un toque de acidez que los anturios agradecen, además de favorecer el drenaje), fibra de coco (ligera e ideal para mantener la humedad) y sustrato universal para darle alimento a la planta.

Por su parte, Cé Rodríguez aconseja usar una parte de sustrato de muy buena calidad, una parte de humus de lombriz, una parte de perlita (para mejorar la aireación) y una parte de sustrato para orquídeas (trocitos de corteza), todo muy bien mezclado. Por encima, se puede cubrir con un poco de musgo sphagnum.
3. Le falta abono
El abono también es importante. Jaime recomienda uno casero rico en potasio que se elabora simplemente hirviendo dos cáscaras de maracuyá, cortadas en trocitos, en un litro de agua. Aconseja usarlo una vez a la semana hasta que empiecen a salir los tallos florales, entonces se puede reducir a una vez cada dos semanas.
También se puede usar fertilizante para floración pulverizado en las hojas y en el musgo sphagnum cada 15 días. Ten en cuenta que, aunque es bueno fertilizar, no debes pasarte, una sobredosis puede matar la planta.
4. Le Falta humedad
“El anturio es una planta a la que le encanta la humedad”, explica Jaime de Huerta Forestal, que recomienda pulverizarlo con agua una vez cada dos o tres días. En este punto coincide también con Guío que recomienda pulverizarlas de vez en cuando “para que tengan humedad ambiental y se encuentren un poco como en su hábitat en su procedencia original”.

Por otra parte, controlar bien el riego es clave, pues tanto un exceso como una falta de agua pueden dañarlo e impedir que florezca.
5. Le falta luz
Por lo que respecta a la luz, aunque tolera poca iluminación o luz indirecta, si lo que quieres es que florezca lo mejor es situarlo en un lugar en el que tenga una muy buena iluminación. De acuerdo con Guío, después de haber probado diversas ubicaciones la conclusión es clara: “cuando más flor ha sacado es cuando tiene más luz de lo normal, es decir, ni en penumbra ni en semipenumbra, sino en un sitio iluminado sin sol directo”.