Si te gusta mantener tu casa limpia y libre de tóxicos, es muy probable que ya conozcas las virtudes del vinagre para higienizar, desinfectar y desodorizar.

Sin embargo, para que sea realmente efectivo hay que usarlo bien, es decir, en las superficies indicadas y más o menos diluido en función de lo que vayamos a limpiar.

Además, puedes potenciar el efecto del vinagre añadiéndole plantas y macerándolo.

Cómo y por qué macerar el vinagre de limpieza

El vinagre blanco normal ya es un excelente limpiador gracias a su ácido acético, pero cuando lo infusionas con cáscaras de cítricos y hierbas aromáticas, obtienes un vinagre potenciado”, explica la experta en limpieza Karen Yrigoyen en su Instagram (@mirinconesencial_).

Al añadirle hierbas o plantas, el ácido acético del vinagre ayuda a extraer sus aceites esenciales y otros compuestos para crear un limpiador con un mejor aroma, más fresco y con más propiedades antimicrobianas.

Para conseguir tu vinagre macerado personalizado, solo tienes que introducir en un recipiente tus hierbas o cáscaras favoritas y rellenarlo con el vinagre. Puedes usar, por ejemplo, romero, cáscara de naranja y de limón, canela, tomillo, clavo de olor…

Cómo actúa el vinagre

vinagre limpieza

Las propiedades limpiadoras del vinagre se deben, fundamentalmente, a su componente principal: el ácido acético, que confiere al vinagre específico de limpieza un pH bajo, de alrededor de 2,5.

Esta acidez es lo que hace que el vinagre pueda descomponer sustancias como los residuos de calcio, de jabón o la suciedad, y que reaccione con sustancias químicas alcalinas, como las que se encuentran en la orina o en algunos olores, y las neutralice.

Esta misma acidez es también lo que altera las membranas celulares de muchas bacterias, hongos y algunos virus, inhibe su crecimiento e incluso los elimina.

Cuenta, además, con la ventaja frente a muchos limpiadores comerciales de ser un producto biodegradable y no tóxico, respetuoso con la salud y el medioambiente.

La concentración del vinagre Al limpiar es clave

El ácido acético es, como decíamos, lo que da su poder al vinagre. Aunque se considera un limpiador bastante suave, no todas las superficies admiten ni necesitan el mismo nivel de acidez. Es por ello que, en función de la zona que queramos limpiar, deberemos diluir o no el vinagre en agua.

Depende que vas a limpiar, vas a diluir”, explica Karen Yrigoyen, y estas son sus recomendaciones:

cuándo limpiar con vinagre sin diluir

Estos son los sitios donde sí puede usar el vinagre tal cual, sin diluirlo con agua:

  • En el inodoro, para desincrustar el sarro.
  • En las cafeteras o hervidores de agua, para descalcificar.
  • En la ducha y los grifos, para eliminar la acumulación de cal.

Debes evitar el vinagre en estas superficies, porque puede dañarlas:

  • Mármol, granito, cuarzo
  • Piedra natural
  • Superficies enceradas o selladas con cera
  • Pantallas electrónicas
  • Acero inoxidable delicado
  • Madera sin sellar

Cuándo limpiar con vinagre diluido a la mitad

De acuerdo con Yrigoyen, el vinagre diluido a la mitad (mitad vinagre, mitad agua) se puede utilizar para:

  • Limpiar los vidrios y espejos. Aconseja añadir unas gotas de jabón líquido para que no deje marcas.
  • Desinfectar las superficies de la cocina, excepto las que son de mármol o granito.
  • Eliminar los malos olores en la nevera o el microondas.
  • La limpieza del baño: para el lavamanos, los azulejos, las superficies cerámicas…
  • Limpiar la ropa: higieniza, elimina olores y actúa como un suavizante natural.

La experta recomienda tener precaución al usarlo en las juntas del suelo y aconseja hacer antes una prueba. “Puede aflojar el cemento con el uso constante”, advierte.

También alerta de que puede opacar el brillo de las maderas barnizadas.

Dónde usar el vinagre diluido a un tercio

Mezclar una parte de vinagre por dos de agua puede ser útil para la limpieza de estas superficies:

  • Mesas y estanterías de uso diario de plástico, vidrio o metal.
  • Juguetes de niños, enjuagándolos bien.
  • Telas y sofás, pulverizado para neutralizar los malos olores.
  • Superficies de acero inoxidable de la cocina, con un paño suave y secándolo bien después.
  • Suelos laminados, aunque no como limpieza habitual, solo de forma ocasional.

 

Dónde usar el vinagre muy diluido

Una dilución de una cucharada de vinagre en dos tazas de agua es, de acuerdo con Karen Yrigoyen, la opción adecuada para usos más suaves como:

  • Para dar brillo a vasos y copas.
  • Refrescar la ropa en el planchado, usado como pulverizador.
  • Limpiar las plantas artificiales.
  • Eliminar malos olores de alfombras (en nebulización y secándolo después).

Con estas recomendaciones, lograrás sacarle el máximo provecho a tu vinagre (y si es macerado, mejor).